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El nuevo mapa de la violencia en México
Coahuilaenlinea.com
(BBCMundo.com).-
La guerra al narco que desde hace
5 años libra México ha dejado ya 47.515 muertes ligadas
a las luchas entre cárteles.
Y si bien la violencia se sigue concentrando en los
estados de la frontera norte, los últimos datos
oficiales revelan un aumento considerable de los
enfrentamientos y ataques en lugares que antes gozaban
de envidiables niveles de seguridad.
Este miércoles, el gobierno mexicano publicó una
actualización de su relacionados con el crimen
organizado después de que medios de comunicación y
organizaciones civiles demandaran más transparencia
sobre el tema.
Desde enero de 2011 no se conocían cifras oficiales
sobre los fallecimientos relacionados con el
narcotráfico y los datos se limitaban a conteos
informales hechos por grupos de Derechos Humanos o
medios locales.
El Instituto Federal de Acceso a la Información Pública
también había solicitado a la Procuraduría General de la
República (fiscalía) dar a conocer esta información.
Crece la violencia, pero menos que antes
Según los datos conocidos este miércoles, el total de
muertos entre enero y septiembre del pasado año alcanza
ya los 12.903, lo que supone un crecimiento del 11,4% en
comparación a 2010.
Sin embargo, las autoridades sostienen que este
crecimiento 'es significativamente menor en comparación
con lo observado en los años anteriores'.
'Se está estabilizando la violencia, aunque a niveles
muy altos', le dice a BBC Mundo Eduardo Guerrero
Gutiérrez, consultor en políticas públicas.
'Esto puede ser porque se han producido algunos cambios
en la estrategia del gobierno, concentrándose en el
combate a Los Zetas, o porque se ha mejorado la
coordinación entre fuerzas federales (Policía Federal,
Ejército y Marina) con cuerpos locales', apunta.
La cara y la cruz
En cualquier caso, los expertos coinciden en que las
cifras también reflejan los avances y retrocesos que han
vivido los diferentes territorios en la ofensiva contra
el crimen organizado puesta en marcha por Felipe
Calderón en diciembre de 2006.
Uno de los ejemplos más significativos es el de Ciudad
Juárez, considerada hace apenas un año como 'la ciudad
más peligrosa del mundo'.
Allí se produjeron 2.738 muertes en 2010. Un año
después, la cifra se redujo hasta los 1206, aunque está
lejos de alcanzar los niveles de seguridad anteriores a
2007.
Y aunque activistas advierten de que la ciudad todavía
se ve afectada por la violencia y los abusos de las
fuerzas de seguridad, el gobierno señala que la
reducción de los homicidios allí es un ejemplo de que su
estrategia está sirviendo para frenar al crimen.
Por otro lado, la violencia también se ha extendido a
ciudades que antes eran pacíficas, como Acapulco, en la
costa del Pacífico.
Esta localidad costera del estado de Guerrero, uno de
los destinos vacacionales favoritos de los mexicanos, ha
sido una de las más recientes víctimas de los
enfrentamientos entre cárteles. En 2011 murieron 795
personas allí (comparado con los 370 del año anterior).
Una 'nueva etapa'
También los municipios de Veracruz y Boca del Río, en la
costa del Golfo, o Monterrey, una de las capitales
industriales del país, en el norte, han contado más
víctimas en el último año.
Pero, ¿significa esto que la guerra al narco en México
está cambiando de escenarios?
Según Eduardo Guerrero, México se enfrenta a una nueva
etapa de la guerra entre bandas, que se libra en nuevos
territorios.
Mientras la lucha por el control de las rutas del
narcotráfico se mantiene en el norte de una manera más
'discreta', la violencia en el centro o sur del país
'tiene que ver mucho con la desintegración de cárteles
como el de los Beltrán Leyva o la Familia Michoacana,
devenidas en mafias locales que se dedican a la
extorsión y a construir una reputación de violencia
pública y escandalosa: masacres, decapitados en lugares
públicos, colgados en puentes...', dice.
Frustración
Esas escenas, así como algunas recientes masacres en
vías públicas de , o en los últimos meses, contribuyeron
a la creciente frustración de una parte de la sociedad
mexicana, que no ha percibido los avances del combate al
crimen.
Según las últimas encuestas, la sensación de inseguridad
ha crecido y sólo el 15% de la población cree que el
gobierno está ganando la guerra al narco.
'Toda la estadística oficial nos muestra que la
incidencia delictiva, el nivel de violencia, de
homicidios, y la percepción de la ciudadanía, coinciden
en que todo está en incremento, no hay una sola cifra
que apunte a que ya le estamos dando vuelta a la
esquina', aseguró Juan Francisco Torres Landa,
secretario general de la organización México Unido
Contra la Delincuencia, a la estación de radio mexicana
.
Y mientras México cuenta cada día más muertos por la
violencia, muchos piensan ya en la que será una elección
decisiva: la de un nuevo presidente o presidenta el
próximo julio.
Entre sus primeras tareas tendrá algunas que no serán
fáciles de cumplir: investigar casi 50.000 crímenes
mortales, dar justicia a las familias y encontrar a los
miles de desaparecidos que aún no aparecen en las
estadísticas oficiales.
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